jueves

La carcel del S.XXI... solo creció

Esto es lo que nosotros mismos hemos generado. No te engañes, tu vecina sabe a que hora llegas a casa siempre y con quien, de la misma manera que el gobierno o una empresa privada que este contrata para proporcionarle información, pincha tus llamadas y revisa tu correo electrónico si tiene sospechas que traficas con órganos humanos provenidos de oriente próximo. Estamos controlados bajo unos sistemas que ni siquiera sabemos que existen. Un amigo que vive en Londres me asegura que allí si cometes un delito “chorra” como robar unas zapatillas, la policía no se va a molestar en perseguirte por toda la ciudad, las cámaras te seguirán y cuando te sientes en el sofá de tu casa a estrenar las zapatillas la policía te llamara al timbre.
Aquí los casos de corrupción política tienen como protagonista invitado a empresas como SITEL (Sistema Integrado de Interceptación Telefónica) que es una estructura que realiza escuchas telefónicas con centros, salas de monitorización y terminales remotos, que centralizan la información e interceptan las llamadas de operadoras de telefonía como Amena, Vodafone, Telefónica... si no fuera por las pruebas irrefutables que proporcionan estas empresas el caso Gurtel seguramente hubiera quedado en un segundo plano. El problema esta en como y de qué manera se ejerce un control en este programa espía. Se debería de asegurar, que sólo se intercepten aquellas conversaciones de aquellos teléfonos que el juez Garzón de turno ha autorizado en el ámbito de una investigación, y que la información resultante esté controlada...pero… ¿quien vigila a los vigilantes?

Por Marcelo Vidal

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