miércoles

Castigo y vendetta


Mucha gente estará de acuerdo en que se castigue de un modo alternativo a quien ha perpetrado el mal y no ha recibido su castigo justo por parte de la institución a la que siglos atrás delegamos este derecho y obligación. De siempre han sido una gran figura -no tan sólo literaria-, los justicieros, los héroes y superhéroes que no dejan impunes de castigo a aquellos malhechores que esquivan a los cuerpos policiales. Y es que todos queremos ver como un violador es descubierto, juzgado rápidamente y encerrado durante muchos años, lo mismo un maltratador, un asesino, un ladrón, etc. El problema: el sistema policial a veces es muy deficiente, poco entrenado en algunos terrenos, y corrupto; el sistema judicial está lleno de lagunas, es lento e imperfecto, también corrupto y, por tanto, contadas veces inútil.

Lisbeth Salander conoce su situación ante la ley, sabe que existe una desventaja que no le garantiza que se crea que su segundo tutor legal, Nils Burjman, ha abusado de ella sexualmente con gran violencia. Lisbeth es una chica con un historial problemático por su tendencia personal a no seguir con el camino establecido y tomar el suyo propio, con antecedentes de violencia, su apariencia, sus circunstancias y su edad, es muy probable que las herramientas de este sistema que siempre ha evitado, sea ahora quien le evite a ella. Ese hombre no puede quedar sin castigo, así que Lisbeth planea un acto de castigo, que necesita primero de todo la prueba del delito. Lisbeth grabará uno de los abusos del repugnante abogado, pero el abuso va más allá y Lisbeth es víctima de una brutal escena de violación con violencia. El castigo empieza, primero le paga con la misma moneda y luego le tatúa en la barriga que es un violador.

No es legal. Pero sí es justo, es legítimo, es comprensible, es empáticamente entendible y seguro sería socialmente aceptado. Pero, no es únicamente un castigo, también es una venganza. Una vendetta personal con todas las implicaciones emocionales. ¿Es la víctima la que debe castigar al malhechor no castigado? Antiguamente ya se descubrió que esa no era la mejor opción y por eso se delegó a una institución encargada de ello. Así pues, hay que delegar la función de castigo a la justicia pero, ¿quién debe encargarse de ello cuando la justicia falla? Y aquí la respuesta es clara, o se perfecciona el sistema –lo que resulta un pensamiento lamentablemente inocente- o…volvemos a los superhéroes!

domingo

Violencia subjetiva


Por suerte mía, no conozco lo que una puede llegar a sentir al ser violada; pero seguramente nace una rabia de adentro, una rabia difícil de calmar, que te persigue en el espacio y en el tiempo. Furia hacia tu violador, furia hacia los hombres en general. Pero en el caso de Lisbeth ésta furia, éste rencor, venía alimentándose ya de pequeña; toda una vida dando alimento al odio dentro de si. Entonces al ser atada, pegada y violada por su tutor vio la oportunidad de empezar su venganza hacia los hombres, vio su oportunidad de ser juez y verdugo. ¿Se justifica así su forma de vengarse? No lo sé. No sé si en este caso el fin justifica los medios, en teoría nunca debería, pero conociendo el caso de cerca con sus detalles a uno le hace replantearse el caso. ¿A caso es lo que buscaba su autor? Seguramente.
Por mi parte, hablando como mujer que soy, apruebo su venganza, aunque sabiendo en mi interior que la violencia es injustificable, aunque proceda de una violencia aún mayor.

jueves

La justicia esta en la venganza

La venganza de Lisbeth Salander hacia su tutor no me parece bien, me parece justo. Ella esta a merced de una persona que esta enferma y que encima hace un abuso de poder y chantaje que son indignos. Después de vejarla, humillarla, violarla...lo menos que podía hacer Lisbeth es darle de su propia medicina. Muchas veces el pagar con la misma moneda es la única solución de poder quedarte en paz contigo mismo y de hacer justicia, porque muchas veces este poder no esta bien representado por gente que abusa y se aprovecha de el.

Los que defienden que la justicia la dicta el juez y que son ellos los responsables del destino del asesino de turno, que se pregunten como reaccionarían ellos si violan a tu hermana o a ti mismo. Yo lo tengo claro. En una sociedad corrupta en donde la justicia no funciona como es debido, se tiene que aplicar la ley de talión. Lo más lógico sería ¿confiar en un ordenamiento jurídico que es benévolo con maltratadotes y violadores de mujeres en este país?...confío y creo más justa la venganza.


Por Marcelo Vidal

miércoles

La venjança de Lisbeth Salander

La brutal agressió perpetrada per la jove a Nils Bjurman és justificable ja que aquests, per molt que tingui la seva tutela administrativa, no pot ultratjar-la mitjançant la violació sistemàtica. Per determinades circumstàncies ella ha perdut el dret al reconeixement de la seva pròpia personalitat jurídica. Que li hagin negat aquest dret i li hagin concedit a una tercera persona, en aquest cas al mateix Nils Bjurman, no significa que aquest sigui el propietari de Lisbeth Salander. Ella té una limitació respecte la seva sobirania, però la seva integritat física i moral preval com a dret fonamental. Així, amb la seva actitud, el tutor li ha negat el dret a la llibertat i seguretat, l’ha torturat i l’ha pretès sotmetre a l’esclavitud sexual.

Ella ha pagat amb la mateixa moneda simplement per garantir la seva supervivència. És cert que ha denigrat i estigmatitzat el seu tutor, però la seva llibertat estava coartada possiblement per la resta de la seva vida. I, tenint en compte com l’han considerat els serveis socials, ha decidit fer justícia a la seva manera. El fi era recuperar la seva llibertat i evitar la coacció sistemàtica. Els mitjans poden ser lícits o no, però l’objectiu els justifica.