martes

Sobre los blogs amigos...

A petición de José María Perceval y, no vamos a mentir, por pura curiosidad para ver como los demás compañeros de esta aventura por la ´superventas Millenium llevaban el trabajo de curso, he echo un modesto recorrido por los blogs de la asignatura. Entre la cantidad de entradas y ocurrencias interesantes de mis iguales, me ha parecido que los autores de "Seminari de qüestions actuals" se han sumergido bien adentro del universo constrido por Larsson y toda la comercialización subsiguiente. Creo que este dejarse llevar por los escenarios de la trilogía era uno de los primeros requisitos del curso ya que sin ello hubiera sido más difícil el creciente interés por los temas y reflexiones planteados por José María.

Son interesantes las múltiples curiosidades comentadas y ilustradas en este blog que me parece dinámico y original, atributo del que desafortunadamente carece su título. "No saben ustedes a estas alturas que la importancia del título es crucial" dirían algunos que ya estamos cansados de oír.

miércoles

Hackers

El papel de los hackers en la trilogía de millenium es fundamental. Ellos son los veladores de la verdad, son el arbitro que se encarga de que se juegue limpio. En la realidad existe de todo. Los hay blancos, que son los que se encargan de destruir e eliminar todos los virus y gusanos que abundan en toda la red internet. Muchos son contratados por grandes empresas como Microsoft o Yahoo para que protejan sus bases de datos y no permitan que los otros hackers dañen sus sistemas. Estos los negros, atentan principalmente contra estas grandes empresas, según ellos porque están en contra del monopolio que tiene Microsoft en el mundo con sus sistemas Windows. Estos también pueden acceder a todos los movimientos que hagas en tu ordenador correos, movimientos bancarios desde el mismo etc. Luego están los grises que son mercenarios y trabajan por encargo al mejor postor.
Existe una gran competencia hoy día por el control de la red y se habla incluso de guerras mundiales a través de la red. Actualmente Rusos, Chinos y Norte Americanos son las potencias a lo que grupos de élite de hackers organizados se refiere. Imaginar que hackers puedan entrar en los sistemas del pentágono y soltar misiles por doquier no es para nada imposible en los tiempos que corren.

Por Marcelo Vidal

jueves

La bandera de la seguretat

La proliferació de les càmeres de videovigilància és conseqüència del desenvolupament de les noves tecnologies i de l’ús que se’n fa d’aquestes per part de l’Estat per mantenir la seguretat dels ciutadans. Al mateix temps, també són un mecanisme de control que suposa una contradicció amb el dret a la intimitat i a la pròpia imatge i una coerció de la llibertat ja que, enfront elles, ens veiem obligat a actuar d’una manera determinada penant amb l’ull que més enllà ens està vigilant.

No és només l’Estat qui exerceix aquest control i qui, podríem dir, vulnera aquests drets legítimament. Ni són només les càmeres de videovigilància els mecanismes utilitzats. Les trucades telefòniques, la navegació per Internet i el rastreig amb GPS són altres mitjans per interceptar els moviments d’un ciutadà. Mètodes utilitzats per Milton Security, una empresa de seguretat que, com moltes altres, ofereix serveis de protecció. Però, a qui protegeix? Al benestar d’alguns enfront la indefensa d’uns altres. Sobretot quan aquests altres no tenen coneixement de la seva presència.

D’aquest control en surten beneficiats governs i empreses. Les forces i cossos de seguretat de l’estat poden instal•lar aquestes càmeres i altres en llocs públics sense haver de cenyir-se a cap normativa, ja que no han de retre explicació pública. I les empreses privades necessiten autorització i justificació de la finalitat perquè s’instal•lin on realment siguin necessàries per a la seguretat d’edificis públic o privats i de les persones que hi viuen o treballen, tot i que no sempre és així. Amb la bandera de la seguretat, la capacitat de poder enregistrar tot el que es fa per poder donar fe del que es va fer és una possibilitat no gens remota.

La carcel del S.XXI... solo creció

Esto es lo que nosotros mismos hemos generado. No te engañes, tu vecina sabe a que hora llegas a casa siempre y con quien, de la misma manera que el gobierno o una empresa privada que este contrata para proporcionarle información, pincha tus llamadas y revisa tu correo electrónico si tiene sospechas que traficas con órganos humanos provenidos de oriente próximo. Estamos controlados bajo unos sistemas que ni siquiera sabemos que existen. Un amigo que vive en Londres me asegura que allí si cometes un delito “chorra” como robar unas zapatillas, la policía no se va a molestar en perseguirte por toda la ciudad, las cámaras te seguirán y cuando te sientes en el sofá de tu casa a estrenar las zapatillas la policía te llamara al timbre.
Aquí los casos de corrupción política tienen como protagonista invitado a empresas como SITEL (Sistema Integrado de Interceptación Telefónica) que es una estructura que realiza escuchas telefónicas con centros, salas de monitorización y terminales remotos, que centralizan la información e interceptan las llamadas de operadoras de telefonía como Amena, Vodafone, Telefónica... si no fuera por las pruebas irrefutables que proporcionan estas empresas el caso Gurtel seguramente hubiera quedado en un segundo plano. El problema esta en como y de qué manera se ejerce un control en este programa espía. Se debería de asegurar, que sólo se intercepten aquellas conversaciones de aquellos teléfonos que el juez Garzón de turno ha autorizado en el ámbito de una investigación, y que la información resultante esté controlada...pero… ¿quien vigila a los vigilantes?

Por Marcelo Vidal

Un mundo de cristal feliz


Está bien todo aquella que contribuya al mejor cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos de todas las personas. Todos tenemos derecho a conocer si un político que hemos escogido para que se comprometa a velar por el funcionamiento de una comunidad, por grande o pequeña que sea, está malversando fondos públicos o contribuyendo a prácticas ilegales como el narcotráfico. Estamos en nuestro derecho como ciudadanos y hoy en día, una de las maneras de conocer y demostrar todos estos embolaos es a través de las nuevas tecnologías –todo aquello con lo que alucinaban en las películas de James Bond– es hoy real. Y es que la realidad supera siempre la ficción, y luego está vuelve a superarla y la reta. Un bonito juego, pero peligroso.

Aunque estas nuevas tecnologías permitan tener vigilado tu establecimiento comercial y saber si uno de tus camareros empleados se come los ingredientes más caros cuando no estas y fuma en la cocina mientras saborea una copa de vino, o saber si tu vecino deja mear a su perro en la puerta de tu casa, etc. También nos estamos dejando conducir hacia un Gran Hermano. Todo está controlado, o al menos puede estarlo. Tus e-mails, tus llamadas, tus movimientos. Seguro que se podría reconstruir bastante fielmente un día de alguien que vive en la ciudad sólo con las grabaciones de las cámaras o los pagos de tarjeta de crédito.

Por el momento tenemos las drogas para el pueblo, el control de la educación, los métodos de reproducción asistida, la cultura del placer, las religiones y los fenómenos de masas, todos los ingredientes que Aldous Huxley mezcló para crear la sociedad de La Isla o Un mundo feliz. Tenemos un perfecto embrión de toda está ficción que tanto nos marcó.

martes

Un nuevo mundo, una nueva conciencia


Cámaras en las calles y en los negocios, Internet, teléfonos móviles y todos estos aparatos del nuevo siglo nos parecen (y son) una forma de control entre otras funciones que nos aportan. Si te buscan te encuentran. No sólo las autoridades sino ya cualquier persona con un poco de conocimiento de informática puede hacerlo. ¿A caso esto no se parece a una cárcel? Pero nos gusta. Si no, ¿por que usamos programas tipo facebook, donde colgamos como en una vitrina todas nuestras intimidades? A lo mejor no nos damos cuenta, pero estamos publicando nuestra vida al mundo entero.
Pero a la vez, muchos (como yo) nos podemos llegar a sentir más libres por el hecho de acceder a Internet: infinidad de información, comunicación rápida y gratis, posibilidad de creación, hasta de negocio. Tenemos, casi todos en este planeta, a nuestro alcance herramientas que antes sólo disfrutaban unos pocos.
Y aquí llega una paradoja: creemos obtener más libertad, mientras que estamos ofreciendo más facilidades a nuestro control. ¿Hasta qué punto somos conscientes de ello? ¿Qué herramientas de protección tenemos o conocemos? Todo esto se está encaminando hacia una cárcel de cristal, donde estaremos todos encerrados y controlados pero a la vez vistos por el mundo entero. ¿Dejar de usar Internet, móvil, tarjetas de crédito y otras tecnologías? Creo que la solución es usar Internet para que todos podamos hacer un cambio de conciencia, no dejar que se convierta en otra herramienta de control cómo la televisión. Seamos todos los dueños del nuevo mundo.

lunes

La superheroína de la era cibernética


La definición de hacker apunta a la pasión de una persona por el mundo de la informática y, más específicamente, de la seguridad informática. Hoy en día pero, el concepto hacker se usa para nombrar a aquellos que usas sus dotes informáticos para burlar la seguridad de los sistemas y cometer delitos informáticos. El hacker se salta las normas de seguridad, la ley, de la red para un objetivo concreto. El objetivo puede ser delictivo o puede no serlo. Por ejemplo, los cuerpos policiales ya empiezan a incluir en sus departamentos y en las técnicas de investigación policiales, el uso de los métodos de los hackers.


Lisbeth Salander se salta las normas establecidas en la red, en el sistema, para conseguir mejores resultados en su trabajo. Lisbeth logra correctamente los objetivos de sus investigaciones porque se salta los parámetros de seguridad personal de la gente a la que investiga. ¿Es legítimo? ¿Justifica el fin los medios? Seguimos en el mismo debate de siempre. El personaje de Lisbeth Salander va contra el sistema por una razón comprensible, porque este no cumple con sus obligaciones. Ella es una pieza importante para tapar un de estos vacíos de obligaciones del sistema. Se salta la ley para poder hacerla cumplir a quienes no lo hacen repercutiendo con su mal a otra gente. Salander no hace daño a nadie investigando saltándose la privacidad de un magnate que realiza dudosas prácticas empresariales. El único daño que hace es al malhechor que investiga, y ya es la intención. Gracias a su trabajo se desvelan las verdades que el sistema, por sus propias limitaciones, no puede o no quiere desvelar.

Lisbeth es también una pieza esencial en Michael, porque él no se saltaría ese límite, aunque sí lo aprueba en Lisbeth si es para conseguir la verdad, el objetivo final de Michael, y la justicia. Es una especie de superheroína oscura y escondidiza de la era cibernética que parece que sea la mala y en realidad, casi siempre, es la buena.

El papel de la sociedad

El hecho que haya más denuncias por violencia de género refleja una disminución del miedo por parte de las mujeres víctimas de dicha violencia. Se sienten más seguras y más protegidas por ayudas que proporciona el gobierno. Pero para llegar a este punto se necesita primero una concienciación general (por parte de las víctimas y por parte sobretodo, de toda la sociedad) de qué la violencia de género es una situación intolerable.
Una vez la sociedad denuncia y desprecia la violencia de género, ésta aparece en los medios de comunicación. Entonces es cuando entra en debate público. Cuando un hecho forma parte del debate público, es cuando los mecanismos de protección social empiezan a moverse.La violencia de género ha existido siempre y existe todavía en muchas culturas. El hecho qué haya más denuncias no significa que haya más violencia, sino qué debería provocar una disminución de la misma.

viernes

El poder condiciona la justícia

El jutge interpreta i aplica la jurisprudència i, segons quin sigui el subjecte autor del delicte, pot tenir-hi més complicitat o ser més dur amb la sentència. No hi ha criteris purament objectius i depèn en gran part de la retòrica i la capacitat de persuasió de l’acusació o la defensa, un factor estretament vinculat a la capacitat econòmica de la part: hi ha innocents que ingressen a presó perquè simplement no disposen dels recursos per pagar bons advocats i, en conseqüència, per demostrar la seva veritat. Així podem constatar que la justícia no és per a tothom igual. Depèn del poder i la capacitat d’influència de la part.

En aquest sentit, la pressió dels poders fàctics (polítics, econòmics i mitjans de comunicació) pot condicionar la voluntat de fer justícia en els casos en què aquests estan implicats. I això queda palès a la triologia de Larsson. L’internament de la Salander, el cas Wennerstrom, el final de l’Erika a l’SMP i el linxament mediàtic al que són sotmesos tant en Blomkvist com la Salander manifesten que el cos policial i el sistema judicial per ells mateixos no tenen la suficient iniciativa per aprofundir, indagar i desemmascarar les injustícies.

Tot i això, gràcies als esforços d’aquells periodistes que actuen des de la responsabilitat social i dels hackers que investiguen al marge de la llei, en aquestes situacions hi ha un desenllaç just. Si deixem de banda aquells a qui els mou l’actitud de denúncia vers l’abús de poder i la inquietud per la consecució de la veritable justícia, i només contemplem els organismes oficials, de ben segur que queden moltes veritables injustícies per assenyalar.

martes

Violencia de género. Toma de conciencia


Stieg Larsson tuvo la voluntad, o eso parece, de mostrar al resto de sociedades la sociedad sueca al desnudo, sin sus vestidos de perfección, convivencia e igualdad en todos los ámbitos. Su arma, un best-seller. Cambiando el arma en muchas ocasiones, pretenden lo mismo que Larsson aquellas y aquellos que en una sociedad quieren destapar una realidad que, de tan interiorizada, ha quedado sumergida. Una realidad que día a día arrebata la tranquilidad, libertad, dignidad, derechos y, lamentablemente, en los peores casos, hasta la vida, a muchas mujeres. Una realidad aceptada por todos en algunos países y sufrida por una mayoría que debe aceptarla también, ya que el sistema no les tiende la mano.

Y es que, para conseguir que quien puede mejorar una realidad con su movimiento, mueva el trasero, hace falta siempre un movimiento social, como es la sensibilización y concienciación. Hay que hacer ver a la gente, que eso que siempre ha sido “lo normal”, es una barbaridad. Durante este proceso se deben exigir las herramientas necesarias por parte del sistema para que los cuerpos policiales y la justicia, y exigir allí, antes que nada, esta toma de conciencia. Que el sistema tienda la mano a las víctimas. En España estamos en pleno proceso ahora mismo. Tristemente se conocen muchísimos casos de violencia de género, pero al menos se sabe que existen y que quien los sufre o la gente de su entorno lo ve como algo inadmisible y tiene el valor de denunciarlo, llegando, a veces, a una solución penal para el agresor.

¿Significa que en España haya un alto indicador de denuncias por violencia de género que hay más violencia de género que en otros países que tienen un índice más bajo de denuncias? Pues, probablemente, en la mayoría de casos no. En los casos en los que no hay una concienciación social en contra de la violencia hacia las mujeres, seguramente existirán muchísimos casos de violencia de género pero no serán conocidos. En Perú por ejemplo, un país de fama machista, mueren cada mes 9 mujeres en manos de sus parejas, pero no hay datos de número de denuncias por violencia de género. Evidentemente, esto lo que nos deja ver es que existe mucha violencia hacia las mujeres pero que, si una mujer víctima va a la policía lo más seguro es que no le hagan ni caso, así que ya ni lo prueba. O en países de tradición musulmana con sociedades machistas y una aplicación machista de la religión, la mujer, que ni siquiera puede mostrar su cara por la calle, a que policía va a convencer que la violencia de su marido, quien tiene derecho sobre la mayoría de los aspectos de su vida, es algo denunciable y castigable penalmente. ¿Más educación, sensibilación social, herramientas gubernamentales y toma de conciencia, igual a más denuncias, no impunidad de los agresores y, a la larga, a menos violencia de género? Seguramente sí.

sábado

La violencia machista una lacra historica

Posiblemente una sociedad que esta constantemente rodeada de violencia haga que la sociedad sea violenta… Hoy la violencia de género es una lacra en todo el mundo y siempre a lo largo de la historia ha estado presente, no es una realidad de ahora, es algo que siempre ha estado a la sombra del hogar y forma parte de los secretos de familia. Una mentalidad social enfermiza y machista la de años atrás en donde si azotaban a una mujer era porque “algo tendrás que haber hecho”.
Hoy por suerte la sociedad y un gran número de mujeres denuncian y dan el paso de llevar a esos maltratadores a responder contra la justicia…pero ésta, a mi modo de ver, esta putrefacta. No es normal que un animal mate a su mujer y que después de un par de años este en la calle…no puede ser que a un animal lo encierren, por maltratador, y al cabo de unos meses le suelten y lo primero que haga en la calle es matar a la mujer que lo encerró. Además este maltrato muchas veces no es solo físico sino que es psicológico, y aquí los daños son la mayoría de veces irreversibles. El ordenamiento jurídico, las leyes, las penas…llámalo como quieras pero queda claro -y los números no engañan- que este sistema no funciona. Algo tiene que cambiar.

Por Marcelo Vidal

martes

Més denúncies, més violència?

El fet que en una societat hi hagi més denúncies per violència de gènere no crec que signifiqui que hi hagi realment més violència. És conseqüència d’haver-se establert mecanismes per lluitar-hi en contra i de la presa de consciència per part de les dones de què no han de tenir cap sentiment de culpabilitat, ni d’inferioritat envers les seves parelles. L’augment de denúncies és un símptoma de la ruptura d’aquest tabú.

La violència de gènere sempre ha existit. Però a mesura que el paper de la dona s’ha anat visibilitzant i s’ha pres consciència de tots els prejudicis que tradicionalment han envoltat el gènere femení, les mateixes dones han evidenciat la necessitat de ser tractades socialment per igual. S’han rebel·lat. I potser ha estat a causa d’aquest fet que hagin augmentat les morts per violència de gènere, perquè l’home no ha tolerat la reivindicació dels mateixos drets per part d’aquelles a qui havien considerat més febles.

També ha ajudat que la violència de gènere hagi estat present durant els últims anys tant a l’agenda política com de mitjans i que s’estigui lluitant per acabar amb aquesta xacra social. Tot i això, com en els homes dominen els instints animals, en les dones podríem dir que ho fa la perversió i, en alguns casos, pot ser que la víctima es converteixi en botxí i s’aprofiti de la conjuntura.

miércoles

Castigo y vendetta


Mucha gente estará de acuerdo en que se castigue de un modo alternativo a quien ha perpetrado el mal y no ha recibido su castigo justo por parte de la institución a la que siglos atrás delegamos este derecho y obligación. De siempre han sido una gran figura -no tan sólo literaria-, los justicieros, los héroes y superhéroes que no dejan impunes de castigo a aquellos malhechores que esquivan a los cuerpos policiales. Y es que todos queremos ver como un violador es descubierto, juzgado rápidamente y encerrado durante muchos años, lo mismo un maltratador, un asesino, un ladrón, etc. El problema: el sistema policial a veces es muy deficiente, poco entrenado en algunos terrenos, y corrupto; el sistema judicial está lleno de lagunas, es lento e imperfecto, también corrupto y, por tanto, contadas veces inútil.

Lisbeth Salander conoce su situación ante la ley, sabe que existe una desventaja que no le garantiza que se crea que su segundo tutor legal, Nils Burjman, ha abusado de ella sexualmente con gran violencia. Lisbeth es una chica con un historial problemático por su tendencia personal a no seguir con el camino establecido y tomar el suyo propio, con antecedentes de violencia, su apariencia, sus circunstancias y su edad, es muy probable que las herramientas de este sistema que siempre ha evitado, sea ahora quien le evite a ella. Ese hombre no puede quedar sin castigo, así que Lisbeth planea un acto de castigo, que necesita primero de todo la prueba del delito. Lisbeth grabará uno de los abusos del repugnante abogado, pero el abuso va más allá y Lisbeth es víctima de una brutal escena de violación con violencia. El castigo empieza, primero le paga con la misma moneda y luego le tatúa en la barriga que es un violador.

No es legal. Pero sí es justo, es legítimo, es comprensible, es empáticamente entendible y seguro sería socialmente aceptado. Pero, no es únicamente un castigo, también es una venganza. Una vendetta personal con todas las implicaciones emocionales. ¿Es la víctima la que debe castigar al malhechor no castigado? Antiguamente ya se descubrió que esa no era la mejor opción y por eso se delegó a una institución encargada de ello. Así pues, hay que delegar la función de castigo a la justicia pero, ¿quién debe encargarse de ello cuando la justicia falla? Y aquí la respuesta es clara, o se perfecciona el sistema –lo que resulta un pensamiento lamentablemente inocente- o…volvemos a los superhéroes!

domingo

Violencia subjetiva


Por suerte mía, no conozco lo que una puede llegar a sentir al ser violada; pero seguramente nace una rabia de adentro, una rabia difícil de calmar, que te persigue en el espacio y en el tiempo. Furia hacia tu violador, furia hacia los hombres en general. Pero en el caso de Lisbeth ésta furia, éste rencor, venía alimentándose ya de pequeña; toda una vida dando alimento al odio dentro de si. Entonces al ser atada, pegada y violada por su tutor vio la oportunidad de empezar su venganza hacia los hombres, vio su oportunidad de ser juez y verdugo. ¿Se justifica así su forma de vengarse? No lo sé. No sé si en este caso el fin justifica los medios, en teoría nunca debería, pero conociendo el caso de cerca con sus detalles a uno le hace replantearse el caso. ¿A caso es lo que buscaba su autor? Seguramente.
Por mi parte, hablando como mujer que soy, apruebo su venganza, aunque sabiendo en mi interior que la violencia es injustificable, aunque proceda de una violencia aún mayor.

jueves

La justicia esta en la venganza

La venganza de Lisbeth Salander hacia su tutor no me parece bien, me parece justo. Ella esta a merced de una persona que esta enferma y que encima hace un abuso de poder y chantaje que son indignos. Después de vejarla, humillarla, violarla...lo menos que podía hacer Lisbeth es darle de su propia medicina. Muchas veces el pagar con la misma moneda es la única solución de poder quedarte en paz contigo mismo y de hacer justicia, porque muchas veces este poder no esta bien representado por gente que abusa y se aprovecha de el.

Los que defienden que la justicia la dicta el juez y que son ellos los responsables del destino del asesino de turno, que se pregunten como reaccionarían ellos si violan a tu hermana o a ti mismo. Yo lo tengo claro. En una sociedad corrupta en donde la justicia no funciona como es debido, se tiene que aplicar la ley de talión. Lo más lógico sería ¿confiar en un ordenamiento jurídico que es benévolo con maltratadotes y violadores de mujeres en este país?...confío y creo más justa la venganza.


Por Marcelo Vidal

miércoles

La venjança de Lisbeth Salander

La brutal agressió perpetrada per la jove a Nils Bjurman és justificable ja que aquests, per molt que tingui la seva tutela administrativa, no pot ultratjar-la mitjançant la violació sistemàtica. Per determinades circumstàncies ella ha perdut el dret al reconeixement de la seva pròpia personalitat jurídica. Que li hagin negat aquest dret i li hagin concedit a una tercera persona, en aquest cas al mateix Nils Bjurman, no significa que aquest sigui el propietari de Lisbeth Salander. Ella té una limitació respecte la seva sobirania, però la seva integritat física i moral preval com a dret fonamental. Així, amb la seva actitud, el tutor li ha negat el dret a la llibertat i seguretat, l’ha torturat i l’ha pretès sotmetre a l’esclavitud sexual.

Ella ha pagat amb la mateixa moneda simplement per garantir la seva supervivència. És cert que ha denigrat i estigmatitzat el seu tutor, però la seva llibertat estava coartada possiblement per la resta de la seva vida. I, tenint en compte com l’han considerat els serveis socials, ha decidit fer justícia a la seva manera. El fi era recuperar la seva llibertat i evitar la coacció sistemàtica. Els mitjans poden ser lícits o no, però l’objectiu els justifica.