lunes

La superheroína de la era cibernética


La definición de hacker apunta a la pasión de una persona por el mundo de la informática y, más específicamente, de la seguridad informática. Hoy en día pero, el concepto hacker se usa para nombrar a aquellos que usas sus dotes informáticos para burlar la seguridad de los sistemas y cometer delitos informáticos. El hacker se salta las normas de seguridad, la ley, de la red para un objetivo concreto. El objetivo puede ser delictivo o puede no serlo. Por ejemplo, los cuerpos policiales ya empiezan a incluir en sus departamentos y en las técnicas de investigación policiales, el uso de los métodos de los hackers.


Lisbeth Salander se salta las normas establecidas en la red, en el sistema, para conseguir mejores resultados en su trabajo. Lisbeth logra correctamente los objetivos de sus investigaciones porque se salta los parámetros de seguridad personal de la gente a la que investiga. ¿Es legítimo? ¿Justifica el fin los medios? Seguimos en el mismo debate de siempre. El personaje de Lisbeth Salander va contra el sistema por una razón comprensible, porque este no cumple con sus obligaciones. Ella es una pieza importante para tapar un de estos vacíos de obligaciones del sistema. Se salta la ley para poder hacerla cumplir a quienes no lo hacen repercutiendo con su mal a otra gente. Salander no hace daño a nadie investigando saltándose la privacidad de un magnate que realiza dudosas prácticas empresariales. El único daño que hace es al malhechor que investiga, y ya es la intención. Gracias a su trabajo se desvelan las verdades que el sistema, por sus propias limitaciones, no puede o no quiere desvelar.

Lisbeth es también una pieza esencial en Michael, porque él no se saltaría ese límite, aunque sí lo aprueba en Lisbeth si es para conseguir la verdad, el objetivo final de Michael, y la justicia. Es una especie de superheroína oscura y escondidiza de la era cibernética que parece que sea la mala y en realidad, casi siempre, es la buena.

El papel de la sociedad

El hecho que haya más denuncias por violencia de género refleja una disminución del miedo por parte de las mujeres víctimas de dicha violencia. Se sienten más seguras y más protegidas por ayudas que proporciona el gobierno. Pero para llegar a este punto se necesita primero una concienciación general (por parte de las víctimas y por parte sobretodo, de toda la sociedad) de qué la violencia de género es una situación intolerable.
Una vez la sociedad denuncia y desprecia la violencia de género, ésta aparece en los medios de comunicación. Entonces es cuando entra en debate público. Cuando un hecho forma parte del debate público, es cuando los mecanismos de protección social empiezan a moverse.La violencia de género ha existido siempre y existe todavía en muchas culturas. El hecho qué haya más denuncias no significa que haya más violencia, sino qué debería provocar una disminución de la misma.

viernes

El poder condiciona la justícia

El jutge interpreta i aplica la jurisprudència i, segons quin sigui el subjecte autor del delicte, pot tenir-hi més complicitat o ser més dur amb la sentència. No hi ha criteris purament objectius i depèn en gran part de la retòrica i la capacitat de persuasió de l’acusació o la defensa, un factor estretament vinculat a la capacitat econòmica de la part: hi ha innocents que ingressen a presó perquè simplement no disposen dels recursos per pagar bons advocats i, en conseqüència, per demostrar la seva veritat. Així podem constatar que la justícia no és per a tothom igual. Depèn del poder i la capacitat d’influència de la part.

En aquest sentit, la pressió dels poders fàctics (polítics, econòmics i mitjans de comunicació) pot condicionar la voluntat de fer justícia en els casos en què aquests estan implicats. I això queda palès a la triologia de Larsson. L’internament de la Salander, el cas Wennerstrom, el final de l’Erika a l’SMP i el linxament mediàtic al que són sotmesos tant en Blomkvist com la Salander manifesten que el cos policial i el sistema judicial per ells mateixos no tenen la suficient iniciativa per aprofundir, indagar i desemmascarar les injustícies.

Tot i això, gràcies als esforços d’aquells periodistes que actuen des de la responsabilitat social i dels hackers que investiguen al marge de la llei, en aquestes situacions hi ha un desenllaç just. Si deixem de banda aquells a qui els mou l’actitud de denúncia vers l’abús de poder i la inquietud per la consecució de la veritable justícia, i només contemplem els organismes oficials, de ben segur que queden moltes veritables injustícies per assenyalar.

martes

Violencia de género. Toma de conciencia


Stieg Larsson tuvo la voluntad, o eso parece, de mostrar al resto de sociedades la sociedad sueca al desnudo, sin sus vestidos de perfección, convivencia e igualdad en todos los ámbitos. Su arma, un best-seller. Cambiando el arma en muchas ocasiones, pretenden lo mismo que Larsson aquellas y aquellos que en una sociedad quieren destapar una realidad que, de tan interiorizada, ha quedado sumergida. Una realidad que día a día arrebata la tranquilidad, libertad, dignidad, derechos y, lamentablemente, en los peores casos, hasta la vida, a muchas mujeres. Una realidad aceptada por todos en algunos países y sufrida por una mayoría que debe aceptarla también, ya que el sistema no les tiende la mano.

Y es que, para conseguir que quien puede mejorar una realidad con su movimiento, mueva el trasero, hace falta siempre un movimiento social, como es la sensibilización y concienciación. Hay que hacer ver a la gente, que eso que siempre ha sido “lo normal”, es una barbaridad. Durante este proceso se deben exigir las herramientas necesarias por parte del sistema para que los cuerpos policiales y la justicia, y exigir allí, antes que nada, esta toma de conciencia. Que el sistema tienda la mano a las víctimas. En España estamos en pleno proceso ahora mismo. Tristemente se conocen muchísimos casos de violencia de género, pero al menos se sabe que existen y que quien los sufre o la gente de su entorno lo ve como algo inadmisible y tiene el valor de denunciarlo, llegando, a veces, a una solución penal para el agresor.

¿Significa que en España haya un alto indicador de denuncias por violencia de género que hay más violencia de género que en otros países que tienen un índice más bajo de denuncias? Pues, probablemente, en la mayoría de casos no. En los casos en los que no hay una concienciación social en contra de la violencia hacia las mujeres, seguramente existirán muchísimos casos de violencia de género pero no serán conocidos. En Perú por ejemplo, un país de fama machista, mueren cada mes 9 mujeres en manos de sus parejas, pero no hay datos de número de denuncias por violencia de género. Evidentemente, esto lo que nos deja ver es que existe mucha violencia hacia las mujeres pero que, si una mujer víctima va a la policía lo más seguro es que no le hagan ni caso, así que ya ni lo prueba. O en países de tradición musulmana con sociedades machistas y una aplicación machista de la religión, la mujer, que ni siquiera puede mostrar su cara por la calle, a que policía va a convencer que la violencia de su marido, quien tiene derecho sobre la mayoría de los aspectos de su vida, es algo denunciable y castigable penalmente. ¿Más educación, sensibilación social, herramientas gubernamentales y toma de conciencia, igual a más denuncias, no impunidad de los agresores y, a la larga, a menos violencia de género? Seguramente sí.

sábado

La violencia machista una lacra historica

Posiblemente una sociedad que esta constantemente rodeada de violencia haga que la sociedad sea violenta… Hoy la violencia de género es una lacra en todo el mundo y siempre a lo largo de la historia ha estado presente, no es una realidad de ahora, es algo que siempre ha estado a la sombra del hogar y forma parte de los secretos de familia. Una mentalidad social enfermiza y machista la de años atrás en donde si azotaban a una mujer era porque “algo tendrás que haber hecho”.
Hoy por suerte la sociedad y un gran número de mujeres denuncian y dan el paso de llevar a esos maltratadores a responder contra la justicia…pero ésta, a mi modo de ver, esta putrefacta. No es normal que un animal mate a su mujer y que después de un par de años este en la calle…no puede ser que a un animal lo encierren, por maltratador, y al cabo de unos meses le suelten y lo primero que haga en la calle es matar a la mujer que lo encerró. Además este maltrato muchas veces no es solo físico sino que es psicológico, y aquí los daños son la mayoría de veces irreversibles. El ordenamiento jurídico, las leyes, las penas…llámalo como quieras pero queda claro -y los números no engañan- que este sistema no funciona. Algo tiene que cambiar.

Por Marcelo Vidal

martes

Més denúncies, més violència?

El fet que en una societat hi hagi més denúncies per violència de gènere no crec que signifiqui que hi hagi realment més violència. És conseqüència d’haver-se establert mecanismes per lluitar-hi en contra i de la presa de consciència per part de les dones de què no han de tenir cap sentiment de culpabilitat, ni d’inferioritat envers les seves parelles. L’augment de denúncies és un símptoma de la ruptura d’aquest tabú.

La violència de gènere sempre ha existit. Però a mesura que el paper de la dona s’ha anat visibilitzant i s’ha pres consciència de tots els prejudicis que tradicionalment han envoltat el gènere femení, les mateixes dones han evidenciat la necessitat de ser tractades socialment per igual. S’han rebel·lat. I potser ha estat a causa d’aquest fet que hagin augmentat les morts per violència de gènere, perquè l’home no ha tolerat la reivindicació dels mateixos drets per part d’aquelles a qui havien considerat més febles.

També ha ajudat que la violència de gènere hagi estat present durant els últims anys tant a l’agenda política com de mitjans i que s’estigui lluitant per acabar amb aquesta xacra social. Tot i això, com en els homes dominen els instints animals, en les dones podríem dir que ho fa la perversió i, en alguns casos, pot ser que la víctima es converteixi en botxí i s’aprofiti de la conjuntura.